Departamento de Educación


Propósito

El Departamento de Educación existe con el propósito de promover la causa de la educación cristiana y de dar consejos en el establecimiento y funcionamiento de las escuelas denominacionales.

Filosofía de la educación Adventista del Séptimo Día

La filosofía es la tentativa persistente del intelecto humano de comprender y describir el mundo en que vivimos y del que formamos parte. Es un esfuerzo para resolver problemas fundamentales, de obtener una visión amplia del universo y de encontrar respuesta a preguntas sobre el origen, la naturaleza y el destino de la materia, la energía, la vida, la mente, el bien y el mal.

Cada sistema educativo debiera ser fundado, administrado y justificado de acuerdo con una sólida filosofía de la educación. Se entiende por una filosofía de la educación una actitud característica hacia la educación y sus problemas, con una referencia especial a los propósitos y objetivos a lograrse y los métodos por los cuales se han de alcanzar. Requiere un concepto claro del origen del hombre, su naturaleza y su destino.

Departamental USA

Xenia Gamboa de Burgos
Departamental de Educación
Unión Salvadoreña Adventista
La manera en que se prepare el programa de la escuela y la forma en que la misma esté funcionando, serán determinados por la filosofía de la educación. Los tipos de escuelas a ser establecidos, su ubicación, la clase de maestros, el programa de estudios y los libros de texto a emplearse, las actividades espirituales, el programa industrial, la vida social y la recreación, el programa diario, el aspecto financiero y hasta el funcionamiento de la biblioteca, son determinados por un concepto de la filosofía de la educación.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día reconoce que Dios, el Creador y Sustentador de la tierra y de todo el universo, es la fuente del conocimiento y de la sabiduría. A su semejanza, Dios creó al hombre perfecto. Debido al pecado, el hombre perdió su condición original y la educación cristiana, al perfeccionar la fe en Cristo, tiene el propósito de restaurar en él la misma imagen de su Hacedor, fomentar en el hombre una dedicación inteligente a la obra de Dios en la tierra y proporcionarle una preparación práctica para servicios concienzudos a sus semejantes.

Los adventistas del séptimo día creen que el conocimiento de este Dios personal nunca puede ser obtenido únicamente por la razón humana, sino que Dios ha dado a conocer su naturaleza, propósitos y planes mediante la revelación divina. La Sagrada Escritura, tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo, fue dada por inspiración de Dios, contiene la revelación de su voluntad a los hombres y constituye la única regla de fe y de conducta de la iglesia. La feligresía de la iglesia acepta el don de la profecía, así como fuera manifestado mediante revelación especial a la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la vida y el ministerio de Elena G. de White.

En este respecto los adventistas del séptimo día aceptan la divina revelación como el principio guiador de su filosofía de la educación. Creen que sus maestros son siervos de Dios y sus alumnos, hijos de Dios.

La iglesia posee un sistema escolar que asegura para su juventud una educación equilibrada, tanto en lo físico como en lo mental, moral, social y vocacional, en armonía con las normas denominacionales y los ideales que tienen a Dios por Fuente de todo valor moral y de toda verdad. Su mente y voluntad reveladas constituyen el criterio de lo bueno y lo malo. La iglesia se interesa en el óptimo desarrollo del niño en todo, tanto para esta vida como para la venidera.

Los adventistas del séptimo día dirigen sus propias escuelas, desde las primarias hasta las universitarias, con el propósito de transmitir a sus hijos sus propios ideales, creencias, actitudes, valores, usos y costumbres. El gobierno mantiene un sistema altamente desarrollado de escuelas públicas para la preparación de ciudadanos; pero además de patriotas observadores de la ley, los adventistas del séptimo día quieren que sus hijos sean cristianos leales y conscientes. Existen algunos conocimientos, valores e ideales peculiares de la iglesia que deben ser transmitidos a la generación más joven, a fin de que la iglesia pueda continuar existiendo. En este proceso se puede reconocer el siguiente principio bíblico de la transmisión social: "De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a otra generación" (Joel 1:3).

El verdadero conocimiento de Dios y compañerismo con él en el estudio y en el servicio; la semejanza a él en el desarrollo del carácter, han de ser la fuente, el medio y el objetivo de la educación Adventista del Séptimo Día.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día, por medio de su programa educativo, desea ayudar a la juventud a prepararse para una ciudadanía efectiva en esta tierra, y una ciudadanía gratificante en la tierra nueva.

El programa educativo de la iglesia concede importancia primordial a la edificación del carácter y al fundamento espiritual de la vida de sus niños y jóvenes. Aún más, hace provisión abundante para la adquisición e interpretación
de lo que es apropiado del almacén del conocimiento secular común para adquirir destreza en el desarrollo mental, social, vocacional y físico.

Objetivos de la educación ASD

Educación elemental y secundaria

La Iglesia Adventista del Séptimo Día desea proveer para toda su juventud una educación general que esté dentro del marco de la ciencia de la salvación. Han de estudiar los fundamentos y los ramos comunes del conocimiento, a fin de adquirir habilidad y mantener un nivel elevado de enseñanza.

La escuela elemental de la iglesia ayudará a cada niño a desarrollar (1) cariño y aprecio por los privilegios, derechos y responsabilidades garantizados para cada individuo y grupo social y (2) respeto y una actitud sana hacia cada unidad de la sociedad--el hogar, la iglesia, la escuela y el gobierno.

La escuela elemental ofrecerá un programa organizado que asegure el desarrollo adecuado conducente a la salud integral, tanto en lo espiritual como en lo físico, mental y emocional, proveyendo un fondo básico de conocimientos prácticos e intelectuales para la vida diaria.

La escuela secundaria dependiente de la iglesia, afirmada sobre los resultados obtenidos por la escuela primaria, tiene por estructura básica la edificación del carácter y tratará de funcionar en forma realista, elevando el nivel y mantenimiento de cada alumno en lo referente a la salud, el dominio de los procesos fundamentales del aprendizaje, la conducta digna en el hogar, la destreza vocacional, la instrucción cívica, el debido empleo del tiempo libre y la madurez ética.

La escuela secundaria, como instrumento de la filosofía de la iglesia, tratará de alcanzar objetivos de dedicación espiritual, conocimiento propio, ajuste social, responsabilidad cívica y eficiencia económica.

Educación superior

La Iglesia Adventista del Séptimo Día dirige instituciones de enseñanza superior con el propósito de proveer oportunidades especiales para la juventud adventista del séptimo día que haya terminado sus estudios secundarios en forma satisfactoria y que tiene deseos de proseguir estudios superiores para la obtención de títulos universitarios.

Las instituciones dependientes de la iglesia, al hacer su obra de custodia, creación y de evaluación ayudan a los alumnos a desarrollar valores éticos, religiosos y sociales compatibles con la filosofía y las enseñanzas de la iglesia, valores que preparan al egresado para el oficio de su elección o una profesión dentro de la organización o fuera de ella. Estas instituciones también ayudan a desarrollar en sus alumnos un concepto más elevado del servicio a Dios y a los hombres.

Educación posgraduada

La educación adventista es integral; es decir, abarca la vida del hombre como un todo. Las obras humanas, las instituciones y la historia son contempladas desde el punto de vista del origen divino del hombre y su destino revelado en la Palabra de Dios. La libertad humana, tanto académica como personal, procura una búsqueda progresiva y un descubrimiento de la verdad que existió primero en la mente de Dios y se le ha permitido al hombre volver a descubrir mediante la revelación, el estudio, la reflexión y la investigación. El producto final debe ser, no un intelectual aislado, sino un cristiano más maduro y consagrado.

La tarea esencial de una universidad adventista del séptimo día o colegio superior para estudios posgraduados, es el dominio, la evaluación crítica, el descubrimiento y la difusión del conocimiento y de la erudición en comunidades de intelectuales cristianos. La iglesia apoya la instrucción para posgraduados con el fin de hacer efectivo, tanto en el maestro como en el alumno, el discernimiento intelectual y los valores provistos por la fe y las doctrinas cristianas que constituyen una dimensión vertical en el estudio de las artes y ciencias, así como también el estudio del hombre y de sus instituciones.

En un grado mayor que en la educación secundaria, la escuela superior debe preocuparse por el descubrimiento, la evaluación crítica y la aplicación del conocimiento al pensamiento y a la conducta humana. En estas comunidades de intelectuales se harán esfuerzos especiales para fomentar el espíritu inquisitivo que no se conforma con dominar lo conocido, sino que diligentemente explora lo desconocido. Los intelectuales adventistas participan en el engrandecimiento de las islas del conocimiento que existen en los inmensos mares de lo desconocido que rodean al hombre. La educación superior requiere la aplicación de las técnicas de investigación y evaluación existentes en las leyes de la evidencia. Tanto el educador cristiano como el alumno avanzado emplean los sistemas de evidencia de la razón y la ciencia, pero también reconocen la validez de la revelación divina, a la que conceden una posición suprema..

En conclusión, toda la educación superior adventista se dedica a la promoción y preparación de dirigentes para la iglesia e instituciones y para aquellos oficios y profesiones de servicio en cuyo desempeño pueden testificar de Dios en forma efectiva y fomentar tanto el buen nombre como la misión mundial de su iglesia.

Oficina de Educación de la Misión o Asociación

La Oficina de Educación es una oficina administrativa que opera dentro de una estructura aprobada por la junta ejecutiva de la misión o asociación, y de la cual estará a cargo el director de educación de la misión o asociación y funcionará como superintendente. Las funciones administrativas y de supervisión de esta oficina de educación son responsabilidad del superintendente.

Funciones administrativas
Las funciones administrativas del superintendente de la oficina de educación son:
  1. Actuar como secretario ejecutivo y agente de la junta de educación de la asociación al administrar y supervisar el sistema de educación preescolar y elemental de la misión o asociación, de acuerdo con los reglamentos de educación de la junta de educación de la unión.
  2. Actuar como agente de la junta de educación de la misión o asociación en la coordinación e implementación del reclutamiento, colocación, transferencia, terminación de empleo o despido de personal docente, en consulta con la administración de la escuela, comisiones y, o juntas pertinentes. Lo anterior incluye responsabilidad con respecto a todos los llamados para el empleo del personal de educación.
  3. Proveer liderazgo en el desarrollo de planes educacionales de largo alcance en el área de presupuesto, evaluación de escuelas, currículo, medios, personal, establecimiento de nuevas escuelas o consolidación de las ya existentes.
  4. Proveer liderazgo en relación con programas de actualización del magisterio.
  5. Hacer provisión para programas anuales de actualización educativa para directores, maestros titulares y nuevo personal.
  6. Fomentar relaciones positivas entre el hogar y la escuela y promover la Asociación Hogar Escuela.
  7. Implementar el escalafón de sueldos aprobado para educación.
  8. Asegurarse de que todo el personal docente está certificado apropiadamente.
  9. Desarrollar y mantener relaciones efectivas de trabajo con las oficinas regionales de educación y asociaciones de acreditación.
  10. Mantener una relación de trabajo efectiva con la administración y el constituyente de la misión o asociación.
  11. Preparar un calendario maestro que provea actividades tales como visitación de escuelas, aconseja miento de maestros, reuniones de actualización, reuniones de junta y evaluación de escuelas.
  12. Ser responsable por la preservación de todos los registros de escuelas que se han cerrado.
  13. Asumir responsabilidad por el desarrollo y mantenimiento del programa de salud y seguridad de la escuela.
  14. Alentar el crecimiento profesional entre el personal de educación.
  15. Reunir y procesar los informes requeridos por las oficinas de educación de la unión y de la División Interamericana.
  16. Tomar en cuenta las solicitudes para el establecimiento de nuevas escuelas de educación elemental en consulta con la junta de educación de la asociación.
  17. Procesar las solicitudes para el establecimiento de nuevas escuelas secundarias y presentar recomendaciones a la junta de educación de la unión.
  18. Hacer arreglos para reuniones periódicas de actualización para el personal de la junta escolar.
  19. Desarrollar planes educacionales de largo alcance para el nivel preescolar y elemental de la misión o asociación.

Las funciones financieras
Las funciones financieras son:
  1. Aconsejar a las juntas escolares en la preparación de sus presupuestos anuales y cooperar con el tesorero de la asociación en la preparación del segmento de educación dentro del presupuesto operativo de la asociación, conservando una copia de esas partidas, para referencia y desarrollos.
  2. Preparar un presupuesto anual para educación preescolar y elemental en cooperación con el tesorero de la misión o asociación, para ser sometido para su aprobación a la junta de educación de la misión o asociación y a la junta ejecutiva de tal misión o asociación.
  3. Trabajar en conjunto con el tesorero de la misión o asociación para asegurarse de que las escuelas son auditadas anualmente, conforme a los reglamentos de la Asociación General, y se presenten para su estudio y aprobación ante la junta escolar, copias de esas declaraciones auditadas, después de lo cual se archivarán en la oficina de educación de la misión o asociación.
  4. Asegurarse de que se envían a la oficina de educación de la unión declaraciones financieras mensuales y declaraciones anuales auditadas de las escuelas secundarias.

Las Funciones Curriculares.
Las funciones curriculares son:
  1. Proveer liderazgo y continuidad en relación a un programa de desarrollo curricular que involucre a la junta de educación, administradores, maestros y miembros del constituyente.
  2. Tomar en cuenta las recomendaciones de la comisión de currículo de la unión e implementar los reglamentos curriculares adoptados por la junta de educación de la unión.
  3. Aprobar y evaluar los programas experimentales en términos de necesidades específicas.
  4. Dirigir o participar en estudios piloto en cooperación con la oficina de educación de la unión.
  5. Iniciar y dirigir proyectos de investigación y encuestas, según sea necesario.
  6. Participar en la supervisión y evaluación del personal docente en armonía con los reglamentos de empleo.
  7. Informar a las escuelas acerca de leyes gubernamentales locales o estatales en vigor, en relación con requerimientos educacionales.