Bessie Mirella Velis Departamental

El Ministerio Adventista de Posibilidades opera con la creencia de que todos son dotados, necesarios y valorados, independiente de su condición. Por eso, el Ministerio de las Posibilidades viene con la propuesta de preparar la iglesia creando condiciones para valorar, incluir, acoger, y amar a los sordos; ciegos; personas físicamente limitadas o inmóviles; autistas; personas con alguna limitación cognitiva, intelectual, mental o psicológica; huérfanos y vulnerables; personas en duelo por un ser querido; y cuidadores, aquellos que renuncian a sus propios intereses y se preocupan por atender las necesidades de los demás, así como de quienes viven y trabajan con ellos.

Defendemos el reconocimiento de la dignidad y el respeto hacia todas las personas, descubriendo en ellas todas las posibilidades, a pesar de los estigmas asociados que algunos llaman discapacidad o pérdida, queremos llamar a toda singularidad, a toda particularidad personal, POSIBILIDAD.

Nuestro sueño es colaborar en la formación de una conciencia de la iglesia y sus miembros, de tal manera que todos, sin importar sus “singularidades”, cuando lleguen a sus puertas sean: acogidos, apoyados, cuidados, amados y muy bienvenidos, creando así una percepción de respeto y sentido de valor para todas las personas, despertando en cada uno de nosotros, el deseo de anunciar la buena nueva del Reino y el regreso de Jesús.

"Vi que es por la providencia de Dios que las viudas y los huérfanos, los ciegos, los sordos, los cojos y las personas afligidas de diferentes maneras, fueron puestos en una relación cristiana cercana con su iglesia; es probar a su pueblo y desarrollar su carácter. Los ángeles de Dios están mirando para ver cómo tratamos a estas personas que necesitan nuestra simpatía, amor y generosidad desinteresada. Esta es la forma en que Dios prueba nuestro carácter. Si tenemos la verdadera religión de la Biblia, veremos que tenemos una deuda de amor, bondad e interés con Cristo, a favor de sus hermanos; y no podemos hacer nada más que expresar nuestra gratitud por Su inconmensurable amor por nosotros mientras éramos pecadores indignos de Su gracia, manteniendo un profundo interés y un amor desapegado por aquellos que son nuestros hermanos y menos afortunados que nosotros." (EGW - Servicio Cristiano, p. 146)

“Porque trata a todos por igual” (Rom. 2.11 - NTLH), y, “pertenecen al mismo Señor, que está en los cielos, que trata a todos por igual” (Efe. 6:9 - NTLH)